La institución educativa de San Pedro de los Milagros destacó los resultados obtenidos por sus estudiantes y el trabajo de preparación académica desarrollado durante el año, especialmente en matemáticas, lectura crítica e inglés.

La Institución Educativa Pío XII de San Pedro de los Milagros realizó un balance de los resultados obtenidos por sus estudiantes en las pruebas Saber 11, destacando el desempeño de Luis Miguel Morales, quien alcanzó 341 puntos; Samuel Barrientos, con 308, y Maicol Lopera, con 305. Estos puntajes reflejan el esfuerzo individual de los jóvenes y hacen parte de un proceso de preparación en el que participaron docentes, directivos y familias.

Margelica Salas, docente de Matemáticas, explicó que uno de los principales desafíos ha sido transformar la percepción que tienen algunos estudiantes sobre esta asignatura, tradicionalmente considerada difícil. Para superar estas barreras, los docentes han implementado actividades prácticas, ejercicios de aplicación y simulacros que buscan facilitar la comprensión de los conceptos y demostrar la utilidad de las matemáticas en situaciones de la vida cotidiana.

Aunque los avances han sido graduales, la educadora resaltó la importancia de fortalecer las competencias matemáticas desde los primeros grados de bachillerato, con el propósito de consolidar mejores bases académicas y preparar a los jóvenes para los retos de la educación superior.

Por su parte, Clara Eugenia Gil, docente de Literatura, calificó como satisfactorio el proceso de preparación, particularmente en las áreas de lectura crítica e inglés. Según explicó, desde febrero se desarrollaron simulacros con una frecuencia de ocho o quince días, orientados a mejorar la comprensión lectora, la capacidad de análisis y las habilidades necesarias para responder a las exigencias de las pruebas de Estado.

Este trabajo contó con el respaldo de la institución educativa y el acompañamiento de las familias, que también contribuyeron con recursos para la adquisición de materiales de preparación.

Más allá de los puntajes individuales, los resultados representan una oportunidad para evaluar las estrategias pedagógicas, reconocer los avances y fortalecer aquellos aspectos que requieren mayor atención. La experiencia también pone de manifiesto la importancia del compromiso compartido entre estudiantes, maestros y padres de familia en la construcción de una educación de calidad.

La formación académica es un proceso continuo en el que cada avance cuenta y cada esfuerzo abre nuevas oportunidades para el futuro de los jóvenes sampedreños.