Salud
Garbanzos, lentejas, alubias, guisantes… integran la extensa familia de las legumbres. Asimismo, presentan un completo perfil nutricional. Por ejemplo, son escuetas en grasas y muy ricas en fibra, son grandes aliados de la salud intestinal, previenen la absorción de grasas e hidratos de carbono y, además, tienen poder saciante.
También son una excelente fuente de proteínas vegetales, que se presumen más saludables que las de origen animal, y carbohidratos de absorción lenta, es decir, nos suministran energía durante más tiempo. En su composición también se encuentran interesantes cantidades de antioxidantes, cruciales para prevenir enfermedades cardiovasculares; minerales como el magnesio, el hierro y el calcio; y vitaminas del grupo B o ácido fólico. El médico Carlos Jaramillo nos habla del consumo de legumbres:
Las legumbres han formado parte de la alimentación de los distintos pueblos a lo largo y ancho del planeta desde tiempos remotos, pues las fuentes cuentan que ya se cultivaban en el Próximo Oriente hace 10.000 años, especialmente las lentejas y los guisantes. También han jugado un papel esencial en algunas culturas. Por ejemplo, los garbanzos formaban parte del ajuar que los faraones del Antiguo Egipto incluían en su viaje al más allá, y las judías fueron usadas como moneda de cambio por las civilizaciones precolombinas hasta la llegada de los españoles.
