El municipio vivió nuevamente una de sus tradiciones religiosas más representativas: el altar de ofrendas en honor al Señor de los Milagros.

Como ocurre cada año, cientos de sampedreños y peregrinos se dieron cita para participar de esta jornada de fe, solidaridad y tradición que reúne a la comunidad alrededor de su patrono.

Durante la jornada, realizada en el parque principal, se llevó a cabo la tradicional subasta de ofrendas, en la que los fieles entregaron animales de diferentes especies menores, productos del campo y diversos aportes como muestra de gratitud y devoción.

Estas ofrendas son posteriormente subastadas, permitiendo recaudar recursos que apoyan las actividades de la parroquia y el mantenimiento de esta importante tradición religiosa. Además de la subasta, los asistentes encontraron urnas dispuestas para que peregrinos y devotos pudieran depositar sus donaciones. 

También se realizaron bazares, ventas de comida y subastas de electrodomésticos, espacios que no solo fortalecen la tradición, sino que también fomentan la participación comunitaria y el encuentro entre familias y visitantes.

El altar de ofrendas es una de las expresiones más significativas de la fe en San Pedro de los Milagros, ya que refleja la gratitud de los creyentes y el compromiso de la comunidad con su historia religiosa, un ejemplo de ello son los voluntarios que desinteresadamente aportan a este evento.

Cada año, esta tradición reafirma el vínculo entre la devoción popular, las costumbres que han marcado la identidad del municipio y las personas que con su entrega corroboran que estos espacios siguen siendo importantes, hablamos con Luz Marina que trabaja cada año para esta fiesta con la misma fe.